Ahuyento a la gente o quizás soy muy mala persona y por eso nadie quiere estar conmigo.
Mi momentánea felicidad es tan fingida como necesaria para no fallecer de pena...
Llevo llorando dos horas y sólo consigo hacerme sentir mucho peor, ni siquiera soy capaz de explicarle a nadie lo que me pasa, y es que la violenta y cruel soledad me hace bastante daño.
Tener que morir sola igual no está tan mal, pero que tu deseo más sincero y ardiente sea no querer existir es algo horrible.
